He tenido unos días muy buenos, en los que me he sentido integrada en un grupo nuevo, he hablado con gente con la que echaba de menos hablar, me he sentido cómoda con personas estupendas de las que me gustaría ser buena amiga y parecía que iba por el buen camino... no digo que esa puerta esté cerrada, que no vaya por el buen camino, o que me haya equivocado, simplemente estas cosas son lentas... Incluso he conocido a Andrés Suárez, que por cierto es muy simpático (aparte de guapo y de cantar bien), pero esto también me recuerda a lo que me impulsa a escribir hoy...
Lo que me ha devuelto al gris es lo fácil que es a veces ser feliz, y lo fácil que es a veces ver de repente lo poco que le importas a la gente...
Por ejemplo, una persona que se olvida de que os habéis sacado una foto juntos determinado día (sin ser el alcohol el culpable) y de otras cosas relacionadas contigo que no voy a contar porque no quiero dar detalles, vale que le pasa con mucha gente, que es así de despistado... pero no le pasa con la gente que más le importa, le pasa con la gente que puede
caerle bien, pero que no son sus "amigos". Y claro, me duele mucho más de lo que podría dolerme a causa de que esa persona me importa mucho, quiera reconocerlo o no.
Otro ejemplo es una persona que se supone que te quiere y todo eso, y tu dices como te sientes (sin pretender que cambie su actitud ni nada), sabe lo que piensas y lo que sientes, y seguís digamos que en el mismo lugar. Pero entonces otra persona digamos que quiere irse y entonces venga a meter prisa, presionando bien... como si yo quisiese seguir ahí, como si no hubiese dicho nada o como si no me hubiese escuchado... se ve en que lugar me deja... Yo no digo que tuviésemos que irnos, lo que digo es que no debía de haberme presionado de esa forma, como si yo quisiese seguir allí, como si se enfadase porque yo me negase a irme... No es justo.
Y ya aparte lo de dejar de saber de una persona porque ya no te necesita... digamos que eso ya lo tengo superado más o menos, pero cuando me pasan esas otras cosas esto vuelve a aparecer en mi cabeza para volver a lastimarme... Todo me recuerda que lo único que hago es perder, que a cada paso la vida me da un golpe de estos, de ver que a alguien no le importas como parecía, o directamente no le importas... Me gustaría saber si soy para alguien tan importante como lo es para mí, si a alguna de las personas que conozco le importo como me importa a mí... A ver, sé que un par de personas (puede que vaya camino de tres, el tiempo lo dirá) me quieren, les importo, pero no sé hasta qué punto, no sé si como me importan a mí... Y son mis mejores amigas y si las pierdo también a ellas... o sin perderlas, si me entero de repente de que no les importo como parece... no sé cómo me sentiría entonces... puede que entonces me aislase ya completamente de todo sin dudas... porque ayer por la noche me daban ganas de
huir, de apartarme del mundo, de refugiarme en donde no puedan llegar hasta mí, pero sentí que no lo iba a hacer, por esas personas que me importan y que no quiero perder, por esas personas que si hay alguna oportunidad de mantenerlas a mi lado no puedo dejarla escapar... Pero si digamos estos lazos se rompen, ya nada me retendrá y huiré. No me refiero a huir
geográficamete, ni tampoco al suicidio, no os
asustéis, no podría alejarme de mi familia, de las las personas que siempre estarán ahí y que me quieren... aunque a algunos está visto que les importo mucho menos... o digamos que tienen otras prioridades... Me refugiaría en mi interior, en la fantasía, en los libros, en
internet, en escribir... lo que hago ahora, sólo que dedicándome
exclusivamente a eso. Y de ahí ya no hay vuelta atrás, por lo menos siendo como soy yo, que ya estando en un punto intermedio me cuesta salir...
Como podéis ver, soy invisible. A veces deseo
serlo de verdad para poder huir sin ser vista, pero el resto del tiempo duele.
Y mejor me despido ya, que el gris está visto que es el color de mi vida y no quiero seguir hablando de
ello por ahora...