sábado, 20 de septiembre de 2008

Volviendo al gris...

He tenido unos días muy buenos, en los que me he sentido integrada en un grupo nuevo, he hablado con gente con la que echaba de menos hablar, me he sentido cómoda con personas estupendas de las que me gustaría ser buena amiga y parecía que iba por el buen camino... no digo que esa puerta esté cerrada, que no vaya por el buen camino, o que me haya equivocado, simplemente estas cosas son lentas... Incluso he conocido a Andrés Suárez, que por cierto es muy simpático (aparte de guapo y de cantar bien), pero esto también me recuerda a lo que me impulsa a escribir hoy...

Lo que me ha devuelto al gris es lo fácil que es a veces ser feliz, y lo fácil que es a veces ver de repente lo poco que le importas a la gente...
Por ejemplo, una persona que se olvida de que os habéis sacado una foto juntos determinado día (sin ser el alcohol el culpable) y de otras cosas relacionadas contigo que no voy a contar porque no quiero dar detalles, vale que le pasa con mucha gente, que es así de despistado... pero no le pasa con la gente que más le importa, le pasa con la gente que puede caerle bien, pero que no son sus "amigos". Y claro, me duele mucho más de lo que podría dolerme a causa de que esa persona me importa mucho, quiera reconocerlo o no.
Otro ejemplo es una persona que se supone que te quiere y todo eso, y tu dices como te sientes (sin pretender que cambie su actitud ni nada), sabe lo que piensas y lo que sientes, y seguís digamos que en el mismo lugar. Pero entonces otra persona digamos que quiere irse y entonces venga a meter prisa, presionando bien... como si yo quisiese seguir ahí, como si no hubiese dicho nada o como si no me hubiese escuchado... se ve en que lugar me deja... Yo no digo que tuviésemos que irnos, lo que digo es que no debía de haberme presionado de esa forma, como si yo quisiese seguir allí, como si se enfadase porque yo me negase a irme... No es justo.
Y ya aparte lo de dejar de saber de una persona porque ya no te necesita... digamos que eso ya lo tengo superado más o menos, pero cuando me pasan esas otras cosas esto vuelve a aparecer en mi cabeza para volver a lastimarme... Todo me recuerda que lo único que hago es perder, que a cada paso la vida me da un golpe de estos, de ver que a alguien no le importas como parecía, o directamente no le importas... Me gustaría saber si soy para alguien tan importante como lo es para mí, si a alguna de las personas que conozco le importo como me importa a mí... A ver, sé que un par de personas (puede que vaya camino de tres, el tiempo lo dirá) me quieren, les importo, pero no sé hasta qué punto, no sé si como me importan a mí... Y son mis mejores amigas y si las pierdo también a ellas... o sin perderlas, si me entero de repente de que no les importo como parece... no sé cómo me sentiría entonces... puede que entonces me aislase ya completamente de todo sin dudas... porque ayer por la noche me daban ganas de huir, de apartarme del mundo, de refugiarme en donde no puedan llegar hasta mí, pero sentí que no lo iba a hacer, por esas personas que me importan y que no quiero perder, por esas personas que si hay alguna oportunidad de mantenerlas a mi lado no puedo dejarla escapar... Pero si digamos estos lazos se rompen, ya nada me retendrá y huiré. No me refiero a huir geográficamete, ni tampoco al suicidio, no os asustéis, no podría alejarme de mi familia, de las las personas que siempre estarán ahí y que me quieren... aunque a algunos está visto que les importo mucho menos... o digamos que tienen otras prioridades... Me refugiaría en mi interior, en la fantasía, en los libros, en internet, en escribir... lo que hago ahora, sólo que dedicándome exclusivamente a eso. Y de ahí ya no hay vuelta atrás, por lo menos siendo como soy yo, que ya estando en un punto intermedio me cuesta salir...
Como podéis ver, soy invisible. A veces deseo serlo de verdad para poder huir sin ser vista, pero el resto del tiempo duele.
Y mejor me despido ya, que el gris está visto que es el color de mi vida y no quiero seguir hablando de ello por ahora...

sábado, 6 de septiembre de 2008

Estados de ánimo

Con permiso de Lizzy-85

Es una sensación estupenda ir a ver el mar cuando está malo. Yo voy a un sitio en el que hay una especie de acantilado pequeño al que suben las olas si el mar está muy malo y la marea alga. Cuando me siento mal me alivia la fuerza con la que vienen, y sentir la humedad y el salitre llegar a mi cara es una maravilla. Al ver romper las olas tan cerca de ti te dan ganas de gritar acompañada de sus rugidos y echarlo todo fuera, gritar con todas tus fuerzas para desahogarte... pero no me atrevo... aún así la sensación que provocan me activa la adrenalina y o hace que llore al principio o directamente hace ya que me sienta bien. Vuelvo animada. Normalmente funciona.

Estos días necesito abrazos, y pensando en ello se me ocurrió algo y nació esto: Mientras dormimos...

Hace ya un tiempo que me siento gris, pero la semana pasada fue prácticamente negro durante un par de días... Ahora simplemente sigo gris la mitad del tiempo. La otra mitad me siento feliz gracias a algunas personas que han intentado animarme, gracias a algunas personas que me han apoyado, gracias a algunas personas que se interesan por lo que hago, gracias a una noche inolvidable en la que no tuve ganas de huir en ningún momento, en la que me sentí digamos integrada, me setnia muy bien rodeada de esas personas, de ese buen rollo...
Ahora siento que lo que hago ya no es sólo para mí, ya no me siento invisible, me siento querida, o al menos algo... Gracias a toda esa gente ya no tengo tantas ganas de llorar al pensar en la última amiga que he perdido, gracias a toda esa gente ya no lloro pensando que me voy a quedar sola porque todos se irán yendo poco a poco, gracias a toda esa gente tengo esperanza, la esperanza de un futuro mejor, la esperanza de poder compartir ese futuro con toda esa gente que hace que me sienta bien, y la esperanza de poder ayudar a que se sientan bien también cuando haga falta.
La mayoría de la gente de la que hablo ni siquiera sabe que existe este blog, por lo que no lo leerán. Tal vez por eso me es más fácil expresarme... Con esa idea fue con la que lo empecé, poder expresarme libremente, sin miedos...